Cuando me enteré que el cuñado de una amiga iba para Iraq me quedé helada, al principio no le creí y hasta hice una broma pesada, pero el tono de su voz fue como una piedra en mi cabeza. ¿Cómo, por qué, cuándo?, ¿cuánto tiempo? No podía ser. Yo ni lo conocía pero la noticia me pegó fuerte, al punto que cada vez que la veía o hablámamos siempre preguntaba ¿cómo está su cuñado? y le advertía:
- cuando venga a CR quiero conocerlo.
- esta bien, yo le aviso
Para mí las guerras son absurdas y no las entiendo, por eso quería hablar con él, un anesteciologo que le tocó atender a muchos heridos (para saber qué opina alguien que ha estado en una).
Después de cuatro meses en Iraq, varias misiones en su espalda y muchos vuelos entre Balaq y Frankfurt, el cuñado de mi amiga regresó al hospital militar de Texas, llenó algún papeleo y vino a descansar a PZ.
Aunque la "guerra" terminó, ahí todos los días hay heridos graves y muchas muertes...
El cuñado de mi amiga atendió a varios cientos de soldados y acompañó en vuelos de 5 y 8 horas a los que eran trasladados a la base en Alemania porque el Hospital de Campaña no reunía las condiciones adecuadas para atenderlos. Algunos murieron en el camino, otros le suplicaban que les quitara el dolor y unos cuantos lograron sobrevivir el vuelo. (Nota de UNA: Reconozco que soy una gallina y no me atreví a ver las fotos de "sus" pacientes porque en este caso la realidad era mucho peor que mi imaginación. ¿Quién tomó las fotos? No tengo idea, pero hay que tener mucha sangre fría para hacerlo, ¿por qué las tomaron? Para el registro, en eso los gringos son obsesivos, por más malo que sea algo, siempre debe quedar un documento porque lo que no está escrito no existe.)
También atendió a algunos niños iraquíes que eran blanco fácil de ataques, solo que estos se debían conformar con lo que se pudiera hacer en las carpas del hospital. Aunque para ellos no había posibilidad de traslados él estaba orgulloso porque "ayudamos a los pequeños y es una labor humanitaria que no sale en los medios". (Nota de UNA: a mí me provocó un profundo dolor porque no me cabe en la cabeza cómo alguien se siente orgulloso de dar migajas al tiempo que no ve el odio que está sembrando)
Después de hablar un largo rato con él mi duda inicial permanecía ahí ¿cómo alguien puede ir a una guerra, estar orgulloso de su "aporte" y no cuestionar la raíz del conflicto? Es más, ¿cómo alguien puede ir a una guerra y esperar regresar a salvo a su casa, s su vida cambió en el instante en que aceptó estudiar medicina bajo el amparo de los uniformados? (Nota de UNA: Estas preguntas me retumbaban en la cabeza y no tienen respuesta porque él no se cuestiona su papel en la guerra. En él la formación militar pesa más por eso acepta las órdenes y la cadena de mando)
Y aunque ambos coincidimos en lo absurdo de las guerras, quedé perpleja cuando me dijo que estaba orgulloso de servir a su patria y que volvería a Medio Oriente si es llamado otra vez. Pero eso sí, aunque tiene un profundo sentido del deber, reuga todos los días para que el conflicto termine pronto.
Por mi parte, yo conservo la esperanza de que el olvido esta lleno de memoria.
- cuando venga a CR quiero conocerlo.
- esta bien, yo le aviso
Para mí las guerras son absurdas y no las entiendo, por eso quería hablar con él, un anesteciologo que le tocó atender a muchos heridos (para saber qué opina alguien que ha estado en una).
Después de cuatro meses en Iraq, varias misiones en su espalda y muchos vuelos entre Balaq y Frankfurt, el cuñado de mi amiga regresó al hospital militar de Texas, llenó algún papeleo y vino a descansar a PZ.
Aunque la "guerra" terminó, ahí todos los días hay heridos graves y muchas muertes...
El cuñado de mi amiga atendió a varios cientos de soldados y acompañó en vuelos de 5 y 8 horas a los que eran trasladados a la base en Alemania porque el Hospital de Campaña no reunía las condiciones adecuadas para atenderlos. Algunos murieron en el camino, otros le suplicaban que les quitara el dolor y unos cuantos lograron sobrevivir el vuelo. (Nota de UNA: Reconozco que soy una gallina y no me atreví a ver las fotos de "sus" pacientes porque en este caso la realidad era mucho peor que mi imaginación. ¿Quién tomó las fotos? No tengo idea, pero hay que tener mucha sangre fría para hacerlo, ¿por qué las tomaron? Para el registro, en eso los gringos son obsesivos, por más malo que sea algo, siempre debe quedar un documento porque lo que no está escrito no existe.)
También atendió a algunos niños iraquíes que eran blanco fácil de ataques, solo que estos se debían conformar con lo que se pudiera hacer en las carpas del hospital. Aunque para ellos no había posibilidad de traslados él estaba orgulloso porque "ayudamos a los pequeños y es una labor humanitaria que no sale en los medios". (Nota de UNA: a mí me provocó un profundo dolor porque no me cabe en la cabeza cómo alguien se siente orgulloso de dar migajas al tiempo que no ve el odio que está sembrando)
Después de hablar un largo rato con él mi duda inicial permanecía ahí ¿cómo alguien puede ir a una guerra, estar orgulloso de su "aporte" y no cuestionar la raíz del conflicto? Es más, ¿cómo alguien puede ir a una guerra y esperar regresar a salvo a su casa, s su vida cambió en el instante en que aceptó estudiar medicina bajo el amparo de los uniformados? (Nota de UNA: Estas preguntas me retumbaban en la cabeza y no tienen respuesta porque él no se cuestiona su papel en la guerra. En él la formación militar pesa más por eso acepta las órdenes y la cadena de mando)
Y aunque ambos coincidimos en lo absurdo de las guerras, quedé perpleja cuando me dijo que estaba orgulloso de servir a su patria y que volvería a Medio Oriente si es llamado otra vez. Pero eso sí, aunque tiene un profundo sentido del deber, reuga todos los días para que el conflicto termine pronto.
Por mi parte, yo conservo la esperanza de que el olvido esta lleno de memoria.
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